A veces, para saber si un niño ha comprendido realmente lo que acaba de leer, no necesitamos hacerle una batería de preguntas. Podemos comprobarlo de una manera mucho más sencilla y atractiva: pedirle que haga algo a partir de la información que ha leído.
Esta es precisamente la idea del recurso que compartimos hoy, una colección de fichas de comprensión lectora en las que leer y colorear van de la mano.
En cada ficha aparece un personaje en blanco y negro acompañado de varias instrucciones breves. El alumnado deberá leer cada oración con atención y colorear el dibujo exactamente como se indica.
Aunque pueda parecer una actividad sencilla, para realizarla correctamente el niño tiene que comprender la oración, identificar el elemento mencionado, recordar la información y ejecutar la instrucción. De este modo, podemos observar fácilmente si la lectura ha sido realmente comprensiva.








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