Hoy quiero compartir con vosotros una actividad que triunfa en cualquier aula y que, bajo una apariencia de simple juego de dibujo, esconde un potente ejercicio cognitivo: «Dibuja tu Monstruo».
En esta dinámica, los alumnos no tienen libertad total para dibujar lo que quieran. La magia reside en que deben seguir una serie de instrucciones cortas y sencillas que les indicarán cuántos ojos tiene la criatura, de qué color es su pelaje, si tiene cuernos o cuántas patas necesita para caminar. Solo si leen con atención y procesan cada detalle, su monstruo será el «auténtico» habitante de nuestra historia.
Lo más divertido de esta actividad es ver cómo, partiendo de las mismas instrucciones, cada alumno le da su toque personal. Al terminar, el aula se llena de una galería de monstruos únicos que sirven como prueba visual de su capacidad de comprensión. Es una forma fantástica de evaluar la lectura de manera no invasiva y muy motivadora, especialmente para aquellos niños que se sienten abrumados por los textos largos o las preguntas de comprensión tradicionales.









Deja una respuesta