Tras el éxito de nuestra entrega anterior, donde trabajamos con palabras cortas, hoy damos un paso más en la aventura de la lectoescritura. Si la semana pasada compartíamos los rompecabezas de dos y tres sílabas, en esta ocasión vamos a subir el nivel de dificultad: ¡es el turno de las palabras de cuatro y cinco sílabas!
A medida que los alumnos progresan, se encuentran con palabras más largas (polisílabas) que pueden parecer intimidantes al principio. Estos rompecabezas son la solución perfecta, ya que dividen la dificultad en piezas manejables, permitiendo que el niño «construya» la palabra mientras recompone una imagen.
Cada recurso consiste en una ilustración dividida en franjas verticales. Cada franja contiene una de las sílabas de la palabra. Para que el dibujo tenga sentido y la imagen se complete correctamente, el alumno debe identificar la sílabas, ordenarlas lógicamente para formar una palabra con significado y verificar visualmente si el dibujo ha quedado bien formado.












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