En el día a día del aula, es natural que surjan momentos de alta intensidad emocional. El enfado, la frustración o la sobreestimulación pueden desbordar a nuestros alumnos, y decirles simplemente «cálmate» a menudo no es suficiente. Necesitan una herramienta física y visual que les ayude a transitar ese momento.
Hoy compartimos un recurso sencillo pero profundamente efectivo: una colección de Tarjetas de Trazos para la Calma.
Se trata de una serie de fichas con figuras geométricas, ondas, espirales y caminos de diferentes colores. El objetivo no es escribir ni dibujar con un lápiz, sino que el alumno replique el trazo deslizando su dedo índice suavemente sobre la figura.
Este acto de seguir una línea preestablecida actúa como un «ancla», obligando al sistema nervioso a enfocarse en una tarea motora fina y rítmica, lo que disminuye la velocidad de los pensamientos acelerados.
Para que este material sea realmente efectivo, no debe presentarse como un castigo, sino como una oportunidad de bienestar. Este material es especialmente valioso en el ámbito de la Educación Especial y para alumnos con TDAH o TEA, quienes a menudo encuentran en los patrones repetitivos y visuales una vía rápida para recuperar el equilibrio. Sin embargo, es un recurso universal: ¡incluso los adultos podemos beneficiarnos de seguir un trazo infinito cuando nos sentimos estresados!











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