El comienzo de curso es una ocasión única para llenar el aula de color, ilusión y buenos deseos. Los primeros días son clave para que los alumnos se sientan cómodos y recibidos en un espacio que les invite a aprender y convivir. Una manera fácil y muy vistosa de conseguirlo es decorar la clase con un material especial: unos banderines con la palabra “BIENVENIDA” que darán un aire festivo y acogedor desde el primer momento.
Los banderines son un recurso decorativo fácil de colocar y muy vistoso. Al entrar en la clase, los alumnos se encontrarán con un mensaje positivo que les transmite que son importantes y que la escuela es un lugar en el que se sentirán acogidos.
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