¿Hay algo más monótono para un estudiante de inglés que memorizar la famosa lista de verbos irregulares? Todos hemos pasado por ahí: repetir en bucle go-went-gone hasta que las palabras pierden el sentido. Pero, ¿y si transformamos esa lista en una experiencia manipulativa?
La dinámica es tan sencilla como efectiva. El recurso se compone de tres tarros de galletas etiquetados con las categorías gramaticales principales: Infinitive, Past Simple y Past Participle. Por otro lado, tenemos una «hornada» de galletas de papel o cartulina, y en cada una de ellas aparece una forma verbal diferente (por ejemplo: eat, ate, eaten).
El reto para el alumno es actuar como un «pastelero gramatical». Deberá clasificar cada galleta introduciéndola en el tarro que le corresponde. No se trata solo de identificar el verbo, sino de entender su función dentro de la estructura temporal. Es ideal para estaciones de aprendizaje o para esos últimos diez minutos de clase donde la energía empieza a decaer.
Para que el recurso dure toda la vida, te recomiendo plastificar tanto los tarros como las galletas y usar velcro o pequeños sobres pegados detrás de los tarros para que las galletas «caigan» de verdad dentro de ellos. ¡A tus alumnos les encantará el realismo!
Sé que cada clase es un mundo y que, a veces, necesitáis hacer hincapié en verbos específicos que se les resisten a vuestros alumnos. Por eso, he decidido compartir con vosotros la plantilla original de los dibujos de las galletas.
He dejado varias galletas en blanco para que podáis imprimirlas y añadir a mano (o digitalmente) aquellos verbos irregulares que no estén en la lista principal. De esta forma, podéis ampliar el juego tanto como queráis o incluso crear versiones temáticas según el nivel de vuestro grupo. ¡Ya no hay excusa para no tener el tarro lleno de nuevos desafíos!









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