Hoy nos sumergimos en una aventura sensorial diseñada específicamente para los más pequeños de la casa y del cole. En las etapas de Infantil y Preescolar, el mundo no se entiende solo con palabras, se entiende tocando, oliendo y experimentando. Por eso, he preparado un recurso muy especial: el «cuadernito de mis cinco sentidos», una herramienta pensada para que los niños exploren su capacidad de percibir el entorno.
Este cuadernito está estructurado para que los alumnos no solo identifiquen los órganos de los sentidos, sino que conecten cada uno de ellos con acciones y emociones de su vida cotidiana. A través de estas actividades , el pequeño descubrirá que sus ojos son ventanas para ver un cielo estrellado, que sus oídos le permiten disfrutar de su canción favorita y que su nariz puede viajar a través de los olores del desayuno. Es un viaje de autodescubrimiento que fomenta la curiosidad natural y el pensamiento crítico desde edades muy tempranas.
La parte más emocionante del cuaderno es la sección de sensaciones en situaciones reales. Aquí, los alumnos deberán describir qué sienten al interactuar con el mundo: desde la suavidad o el «pringue» de tocar un slime con sus manos, hasta el sabor de una fruta o el frío de un hielo. Al pedirles que pongan nombre a lo que perciben, estamos trabajando de forma transversal el vocabulario, la inteligencia emocional y la motricidad fina, ya que el cuaderno incluye espacios para dibujar, colorear y unir conceptos con flechas.














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